Práctica de mindfulness con el “Guernica”

“Yo no busco, yo encuentro. Buscar es partir de hechos conocidos y querer encontrar algo conocido en lo nuevo. Encontrar, eso es lo totalmente nuevo, también en el movimiento. Todos los caminos están abiertos, y lo que se encuentra es algo desconocido. Es un riesgo, una sagrada aventura. La incertidumbre de tales riesgos solo la pueden asumir quienes se sienten protegidos en la desprotección, quienes en la incertidumbre o en la desorientación se sienten guiados, quienes en la oscuridad se abandonan a una estrella invisible y se dejan atraer por su destino en lugar de fijarlo a partir de sus limitaciones humanas. Esta apertura hacia todo nuevo conocimiento, hacia toda nueva vivencia interior y exterior, esa es la esencia del ser humano moderno, quien pese al miedo de ser arrastrado experimenta, sin embargo, la gracia de sentirse amparado en la manifestación de nuevas posibilidades.” Pablo Picasso.

Mañana de cielo gris en Madrid, junto con mi familia me dispongo a realizar una visita muy deseada, en compañía de las mías, camino al Museo Reina Sofía, en mi interior, un deseo, encontrarme con el Guernica.

Vamos viendo, comentando, paseando hasta que me encontré con él, me llamó la atención sobre todo la sencillez, no sólo del cuadro mismo, sino también del entorno, pared blanca sin iluminación extra, sencillo, desnudo, como esperando expresarse ante alguien que lo busca con una mirada, sobre todo atenta, como esperando transmitir sobre todo, el universo emocional que custodia en secreto, para ser descifrado sólo por una mirada atenta, sólo por aquellos que aguardan una experiencia sin apegos con mente casi de principiante, la experiencia vino por sí sola, en ningún momento me propuse observar esta fantástica obra de arte desde la práctica mindfulness, pero surgió como una experiencia maravillosa, no quise interpretar, no quise explicar, no quise prejuzgar, no quise saber, me abrí a la experiencia del momento presente, con una apertura y ecuanimidad de mente espontánea, mis hijas me preguntaban ¿eso que es? ¿ no se parece a..? -tu misma , ¿tú que ves?¿ qué sientes? ¿te dice algo?-

Seguí en actitud de apertura, no quería saber, quería experimentar, pero no como un propósito en el aquí y ahora, no había propósito, estaba abierto a la experiencia sublime del momento presente, en compañía de mi mujer, notando su presencia a mi lado, a pesar de la mucha gente, de los ruidos y movimientos, por momentos me sentí solo, aislado, flotando con el cuadro, estaba presente en la ausencia, y justo en este instante, sentí en mi interior el dolor y el sufrimiento humano, en un espacio de amabilidad y aceptación, más allá de las imágenes, formas descoyuntadas y líneas inconexas aparentemente, todo el cuadro flotaba en una atmósfera de dolor y sufrimiento, aún más, diría que es la mismísima expresión del dolor y el sufrimiento humano, expresado de forma magistral, a través de unos escorzos imposibles, y unos ojos inmóviles e inexpresivos que lo expresan todo, ventanas que nos abren a la esencialidad humana del dolor y el sufrimiento, ¿por qué brotaron de mis ojos las lágrimas? ¿Qué universo de emociones confluyen en una experiencia emocional? ¿Puede haber algo más allá del dolor y el sufrimiento? ¿mediante una práctica de atención plena podemos transcender incluso el dolor y el sufrimiento?

El cuadro es un puzzle genial para que el observador atento lo recomponga desde su universo emocional adquiriendo el sentido y el significado de una auténtica experiencia humana que comparte más allá de los límites espaciales y temporales su auténtica esencia de ser.

Tuve la sensación de pertenecer al género humano, sentirme uno con todos los que sufren, auténtica humanidad compartida.  Las emociones no vienen solas, interactúan una con otras conformando un mapa inédito, propio de una experiencia del momento aquí y ahora . Desde esta perspectiva podemos decir que las emociones brotan de forma interconexionada en cada experiencia de atención plena, los mapas emocionales futuros serán similares nunca iguales. Por eso, las experiencias de atención plena son únicas e irrepetibles, es muy sano para nuestra conciencia no intentar buscar en el futuro las mismas sensaciones vividas durante una práctica de mindfulness.

Un Comentario

  1. By Sonia

    Qué maravilla poder entregarse a la frescura del momento presente, sin juicios, sin expectativas, para simplemente fluir y sentir que Eres. Gracias por compartir 🙏✨🌷

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